Los inmigrantes milaneses se dirigen al Papa

Entre las familias de peregrinos, procedentes de todos los continentes, Benedicto XVI encontrará en Milán a algunos de los extranjeros que para verlo y escucharlo no se mueven de casa.

Entre las familias de peregrinos, procedentes de todos los continentes, Benedicto XVI encontrará en Milán a algunos de los extranjeros que para verlo y escucharlo no se mueven de casa. En la capital lombarda, según los datos del registro civil, viven 105.643 familias cuyos ambos cónyuges nacieron en el extranjero (si se consideran también los núcleos nacidos de matrimonios mixtos la cuota sube a 119.271). Se trata de una cifra importante: representa más o menos un quinto de todas las familias residentes. También es significativa la presencia de los estudiantes extranjeros en los centros de formación.

Según el Dossier Caritas-Inmigrantes en Lombardía un estudiante de cada diez es extranjero, frente a una media nacional de uno por cada quince. Este porcentaje convierte a la región en la primera en Italia en cuanto al número de alumnos no italianos en las aulas (151.898, el 24% de la población escolar extranjera).

Las familias de los inmigrantes son por lo tanto una minoría bastante significativa. Realizan una contribución esencial al crecimiento demográfico ciudadano del que depende la jubilación de muchos milaneses de pura cepa (tienen de media el doble de hijos que los autóctonos).

Pero también tienen problemas diferentes y específicos: períodos largos para poder reencontrarse con la familia o la integración escolar de los hijos. Muchas de estas cuestiones se incluirán en un documento que se presentará precisamente con motivo del Encuentro con el Papa. La iniciativa fue lanzada por la capellanía de las comunidades de inmigrantes residentes en la ciudad.

“Los inmigrantes escribirán la carta del Papa y decidirán qué incluir en el texto - explica monseñor Giancarlo Quadri, responsable de la Pastoral de los inmigrantes en la diócesis de Milán - Pero sin lugar a dudas será una llamada de atención y petición de escucha.

Pediremos al Santo Padre que ejerza su influencia moral para que sean acogidas un poco mejor”.

Empezando por ejemplo por aceptar la idea de que son familias no sólo mano de obra. 

20.05.2012 - 18:52  |  Fabrizio Caligiuri